CARTA ABIERTA A LOS OBREROS DE PDVSA Y SIDOR
Cuando la clase obrera sólo se importa por su limitado interés de clase, dirigida por los sindicalistas, se sumerge en el economicismo y se enclaustra en su apremiante estómago. Entonces es una clase que sostiene a sus verdugos y al capitalismo.
Solo superando esta condición cortoplacista de esclavos, la clase obrera se convierte en revolucionaria, con visión social, que entiende que su reivindicación mayor, engloba a toda la sociedad, y la libera del yugo de explotación del hombre por el hombre, del capitalismo.
En el interior de la clase obrera se escenifica una lucha ideológica y práctica:
Por un lado el economicismo encarnado en la dirigencia sindical funcional al capitalismo, que opera como unos regateadores de la fuerza de trabajo y la comercializan como una mercancía más.
Por otro lado, los que sin abandonar la luchas económicas, le dan una visión social, proponen la meta de una nueva sociedad, es decir, le dan sentido estratégico a todas las luchas.
De esta manera la clase obrera se transforma en una clase revolucionaria, consciente de su papel histórico y ejerce su rol de motor revolucionario, de pilar de la superación del capitalismo. Una Clase Socialista, Humanista.
La clase obrera venezolana no ha despertado, yace dormida. Los obreros petroleros se inhibieron ante el despojo de la industria, entregaron sumisos el petróleo y el resto del país a los gringos.
Por su parte en Guayana, los obreros de la siderúrgica, comenzaron a enviar el hierro a Trump, y permanecen silenciosos y quietos viendo los barcos zarpar al norte.
Venezuela, necesita una dirección política nacional de obreros, que le den sentido político a las luchas, que marquen el camino revolucionario.
La consolidación de la traición, la entrega de Venezuela a los gringos por parte de mariacorinos, rodrigato y reformistas pusilánimes, significan siglos de esclavitud.
Sangre, sudor y lágrimas costará la liberación. Hoy se deciden siglos de esclavitud, o un futuro pleno para la Patria.
Venezuela necesita una clase obrera que se yerga, y se convierta en la clase de la revolución social. La clase obrera necesita dirigentes revolucionarios, y más, necesita un partido en cuyo seno germine la conducta y el pensamiento de la nueva sociedad, el nuevo hombre social.
Toby Valderrama, Rosa Natalia, Antonio Aponte y Alonso Quijano
esperanzapatriotica.blogspot.com
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