HUMANISTAS SIEMPRE, PASE LO QUE PASE
Dentro de los individuos y en la sociedad, luchan dos espíritus: por un lado el espíritu humanista, el del hombre animal social, que siente el amor fraterno, que tiene la capacidad de convivir de manera armónica con sus vecinos y con la naturaleza que le da de comer y beber. Por otro lado en esa pugna, está el espíritu egoísta del humano mercancía, que se vende cada día al mejor postor, que es depredador de otros humanos, de los demás animales y de la naturaleza, que necesita competir con sus iguales. Éste espíritu es capaz de extinguir la especie y la vida.
En ésta lucha de ambos espíritus, venía ganando el espíritu mercantil, y ese resultado era unánime en todo el planeta.
El Socialismo, el otro nombre del humanismo y del cristianismo original, había sido derrotado con la caída del campo socialista: el desmembramiento de la Unión Soviética, y del giro ala derecha de la República Socialista China con un partido comunista conformado solo por millonarios.
En esas condiciones, el espíritu humanista renació en Venezuela con la Revolución Chavista. El país comenzó a transitar el camino de refundación en forma de sociedad humanista, la conciencia de pertenencia a la sociedad comenzaba a nacer apoyada en una economía social de su petróleo y minerales, comenzó a combatir contra la lógica del capital en el Plan de la Patria.
La fraternidad nacía en las metas comunes, los venezolanos se sentían poderosos al ser miembros de esta nueva sociedad.
Las avenidas fueron testigos de un pueblo en armonía con su líder, compartiendo ideas y metas, vibrando juntos tras objetivos suramericanos y mundiales, cada vez los venezolanos nos sentíamos más dueños de nuestro destino y éramos ejemplo del nuevo mundo.
Luego del asesinato de Chávez, el espíritu mercantil, egoísta y traicionero, consiguió derrotar al espíritu humanista. El espíritu fraternal ahora está en retirada. Ha surgido una forma más grotesca del egoísmo: el fascismo.
La historia tiene varios ejemplos de como los ensayos socialistas son sucedidos por regímenes fascistas. Allí cerca están Allende y Pinochet.
Hoy, la participación abierta y descarada del imperio estadounidense en la política
venezolana, le confiere una característica especial al paisaje político. Ellos
representan al mercantilismo capaz de ejecutar profundas crueldades en cualquier lugar del planeta. En los planes gringos no sólo está contemplado el lucro, sino que debe avanzar en paralelo el espíritu fascista, la aceptación de la barbarie, el desapego al prójimo, la construcción de culpables para ajusticiarlos en público y cualquier otra crueldad.
El pueblo y el Estado venezolanos, comienzan a deslizarse hacia la crueldad, el Estado
la ejerce y el pueblo la acepta: la desaparición de secuestrados por los órganos
represivos, el asesinato extrajudicial, ya son costumbre. Pocos protestan y las
protestas son pálidas.
El caso de Víctor Quero, desaparecido, asesinado sin
causa presentable, es una alerta del camino que sigue Venezuela.
La dirigencia, si es que se puede llamar dirigencia
sigue actuando como si viviera en normalidad democrática burguesa, ignorando el
peligro que amenaza a la sociedad.
Vivimos una emergencia, el espíritu fascista se está haciendo costumbre: algunos sindicatos se postran al invasor, le piden reivindicaciones, refrendando así la situación de coloniaje. Otros, fuerzan unas elecciones... ilusiones vanas de volver al pacto de punto fijo y darle un barniz de legalidad a la nueva colonia.
Entretanto, el fascismo avanza, y después de instalada esa mentalidad, será difícil volver a la normalidad humanista.
Es la hora de resistir, el lobo vino y debemos
combatirlo. Ubicarnos del lado del humanismo, salvar al humano. Es necesaria una
nueva guerra de independencia.
Toby Valderrama
Rosa Natalia Antonio Aponte Alonso Quijano
Esperanzapatriotica.blogspot.com
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