DE LA REBELDÍA AL ECONOMICISMO: EL PAPEL DE LA BUROCRACIA SINDICAL EN VENEZUELA
El economicismo, entendido como la lucha centrada únicamente en la mejora de las condiciones materiales inmediatas dentro de la lógica del capital, constituye una herramienta eficaz para controlar la rebeldía de la clase obrera. En este sentido, dicha postura consigue que el trabajador ignore su papel histórico, neutralizando su conciencia de clase.
En este sentido, los dirigentes sindicales son agentes imprescindibles del capitalismo, cuyo fin ultimo es esclavizar a los trabajadores. Los sindicalistas, confinan a la clase obrera a la búsqueda exclusiva de mejoras materiales bajo la lógica egoísta del capital. Como consecuencia, se produce un abandono sistemático del papel histórico de los trabajadores, el cual no es otro que liberar al obrero —y a la sociedad en su conjunto— de la alienación propia del trabajo esclavo.
Hoy
Venezuela se pregunta ¿Por qué la clase obrera tan combativa en otras batallas,
ahora no reaccionó a la pérdida de PDVSA, y del camino al Socialismo, y al
coloniaje de la Patria?
La respuesta debemos buscarla en que la lucha interna que se ha escenificado —y se sigue escenificando— en el seno de la clase obrera en forma de una disputa ocurre entre el economicismo egoísta y la construcción del Socialismo, el cual representa la mayor reivindicación de la clase trabajadora. En este sentido, la liberación de los obreros implica a la vez la emancipación de toda la sociedad frente a la explotación del hombre por el hombre; es decir, la superación del estado de «hombre lobo del hombre». De este modo, con esta liberación de los obreros y de la sociedad, se alcanzarían no solo los mayores logros materiales posibles, sino también la liberación del trabajo como mera necesidad, para que este deje de ser una mercancía y se convierta, en una acción plenamente humanizante.
Debemos, lamentablemente, reconocer que los dirigentes obreros no supieron trascender su papel como gestores del capitalismo. Esta incapacidad se agudizó cuando quedaron a la deriva tras la desaparición del Comandante Chávez, la posterior traición madurista y la eliminación del equipo leal a su legado. A raíz de estos hechos, perdieron el ímpetu socialista que anteriormente los había llevado al triunfo contra el sabotaje petrolero. Por consiguiente, volvieron a sumirse en un economicismo reaccionario, lo que terminó por neutralizar la rebeldía de la masa obrera.
Es preciso reconocer que la lucha interna en la Revolución fue ganada, finalmente, por el egoísmo. Esto ocurrió debido a que no hubo tiempo suficiente para consolidar en el alma colectiva una fuerza realmente socialista. De este modo, dicha conciencia no logró trascender más allá de las consignas y de las conductas impulsadas exclusivamente por la figura de Chávez.
He allí
la tarea de hoy, rescatar lo Socialista, lo humanista de aquel proceso y hacerlo
entrar en combate.
Toby Valderrama, Rosa Natalia y Antonio Aponte
esperanzapatriotica.blogspot.com
difunde el enlace, contra la censura, todo suma
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