VENEZUELA UNA INVASIÓN AUTOINMUNE

            

Estamos presenciando un nuevo tipo de invasión, que no necesita ocupación de militares extranjeros en el país víctima.

Para asombro de algunos, las funciones propias de la invasión las cumple, y es una paradoja, las fuerzas armadas nacionales del país ocupado. 

Se trata, en la práctica, ¡de un país invadido por su propio ejército! (autoinvadido).

Las propias fuerzas armadas nacionales, son las que mantienen el orden y garantizan la paz después de haber sido invadido, o mejor dicho, después de haber sido doblegado en una acción bélica veloz. 

Los gringos aplicaron esta estrategia a Venezuela y les ha funcionado muy bien.

Hoy el país está en calma, la invasión ha conseguido su objetivo, no han destruido ningún activo petrolero y se han apoderado de todo lo que querían, incluyendo la legalidad.

Han establecido un gobierno venezolano de tipo consular, junto a la señora Laura Dogu, que recibe a representantes de petroleras internacionales en su despacho en la embajada estadounidense en Valle Arriba.

 Han colonizado al país con poco gasto material y ningún gasto de vida de su tropa.

Venezuela regresó a la época de la colonia española en menos de 1 mes.

El principal ingrediente de este tipo de invasiones, es un gobierno títere, que de la impresión en la retórica, de cierta independencia, pero que en la práctica lo entregue todo.

Este tipo de invasión tiene muchas ventajas para el invasor. Confunde, porque el invadido no percibe al invasor, no hay soldados extranjeros en ningún lugar.

La Soberanía de la Patria es comprada, entregada con promesas de bonanza en el futuro "donde regresará la prosperidad".

Prosperidad que traerá el invasor-inversor, de quienes debemos estar agradecidos. El mismo invasor que en su propio país caza a los venezolanos como animales sarnosos, y deja a su población pobre, morir de frío en plena avenida de Nueva York.

Ahora resulta que esos mismos, los del ICE, los del Border Patrol, ahora prometen administrarnos nuestras riquezas petroleras y mineras.

Como país invadido hemos sido privados de nuestra dirigencia natural, de los partidarios de la Soberanía, de los que no compran espejitos. Esos líderes son censurados, perseguidos. No se permite cuestionar al gobierno malinche. Lo más lejos que se puede osar llegar, es pedir reivindicaciones económicas, un aumentico del bono de guerra, o más frecuencia en la entrega de la cajita clap.

Desgraciadamente, los gringos están teniendo éxito en su invasión autoinmune. Consiguieron doblar la voluntad de Soberanía de gobernantes y de líderes. Todos lucen confundidos, limitados a sus luchas pequeñas. Hasta el hijo de Maduro, ha dicho que todo es voluntad de Dios.

Hoy el estamento político creado por la invasión autoinmune, marcha bien.

En el corto plazo, desecharan al gobierno de Delcy, que sin duda alguna desprecian, y vendrán otros, sin un pasado inadecuado con olor y color chavista. 

Hoy mientras los líderes permitidos, evitan hablar de la necesidad de un nuevo gobierno que restaure la Soberanía, y el camino soberano de Chávez, los gringos avanzan en planes de exploración, producción, refinación y venta de crudo.

Es vital, que se agrupe una vanguardia patriótica, que resista y dirija la lucha contra el gobierno de Delcy que funciona como gobierno invasor. Esto es vital entenderlo: ¡el gobierno de delcy es el gobierno del imperio gringo!

No podemos dejar que la Soberanía sea liquidada, que Chávez y su camino sea olvidado, que Venezuela sea olvidada como lo fue la Gran Colombia.   

Toby Valderrama, Rosa Natalia y Antonio Aponte

esperanzapatriotica.blogspot.com

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