¿QUIÉN DERROTÓ A CHÁVEZ?
Hasta ahora todas las revoluciones han sucumbido por no haber comprendido la esencia de la Revolución en tiempo de capitalismo, que se trata de la superación de los sistemas basados en la “explotación del hombre por el hombre”, “del hombre lobo del hombre”.
Como dijo el clásico: pasar de la prehistoria a la historia de la humanidad, que el hombre recupere su condición de ser social.
Esta revolución
de la Humanidad, es el último enfrentamiento entre la conciencia del deber
social, la conciencia de humanidad enfrentada a la conciencia del egoísmo, de
la individualidad. Es el enfrentamiento entre el egoísmo enfrentado al prójimo,
a la sociedad toda, al altruismo, al amar los unos a los otros, enfrentado a la
sociedad que se importa por la suerte de los individuos y a los individuos que
entienden que sólo se pueden realizar en la sociedad que de ella dependen y la
defienden.
Las revoluciones
no han resuelto este dilema, egoísmo contra el amor. Han sucumbido, han sido
derrotadas por no haber podido fundar una nueva ética, superar el uso de las
armas melladas del capitalismo.
Es así,
la Revolución es ante todo un asunto de conciencia un cambio ¡revolucionario! En
la conciencia primero que un cambio material. O mejor, los cambios materiales
en función y soportando los cambios de conciencia.
La Revolución comienza con una chispa que estremece el alma de las masas, una acción que cuestiona la ética egoísta, unos humanos se desprenden de sus intereses individuales, que subordinan sus intereses individuales a los intereses sociales, y corren la hermosa aventura de derrumbar oprobios para construir nuevos mundos verdaderamente humanos sociedades humanas.
Esa
conducta, ese ejemplo, funda la Revolución en lo fundamental, en lo espiritual,
crea los cimientos de la fraternidad, del desprendimiento. Así fue en el Asalto
al Cuartel Moncada, el 4 de febrero chavista.
Todo esto
es verdad y lo es más en la dirigencia reflejo y reflejada en la masa. No se
trata de una posición política, no se trata de un asunto teórico, menos de algo
militar, es un asunto de conciencia, de ética, de amor.
Es fácil comprender, ahora, después de maduro y de delcy, qué falló, quién derrotó a Chávez.
No supimos superar la mentalidad egoísta, los dirigentes maduristas, no
supieron, no estaban preparados espiritualmente, para romper con la lógica
capitalista, como pedía el Comandante Chávez, y se entregaron al egoísmo.
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el enlace, todo suma, algo queda

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