HABÍA UNA VEZ UN PENSAMIENTO
El Arado y el Marx
HABÍA UNA VEZ UN
PENSAMIENTO
Toby Valderrama Antonio Aponte
En un país
lejano surgió un pensamiento, dicen que fueron los Esenios, otros aseguran que
es oriundo de Palestina, quizá los griegos, hay quien diga que es propio de la condición humana.
Se pensaba que
el hombre debe ser hermano del hombre y no lobo del hombre, que el amaos unos a
los otros, el amar al prójimo como a sí mismo, es la condición natural del
hombre. Ese pensamiento acompaña a la historia humana con rebelde insistencia,
y con igual obstinación es combatido,
deformado, quemado, crucificado.
En la historia
de este pensamiento resalta Jesús Cristo. En él se resume el tratamiento que el
humano ha dado al pensamiento amoroso. Cristo, el cristianismo, fue, es
seguido, y también combatido; fue y es deformado hasta convertirlo en todo lo
contrario. Qué tiene que ver Cristo con guerras, que tiene que ver Cristo con
el boato del vaticano. No obstante, persecuciones y deformaciones el
pensamiento amoroso renace siempre, se remoza, se potencia, y vive.
Pasaron dos mil
años, para que aquel pensamiento consiguiera su base material: El Socialismo,
el combate a la lógica del capitalismo, a la propiedad nosocial, como soporte
de la conciencia amorosa, de pertenencia a la sociedad.
Hoy el planeta
vive un periodo de sombra, el Socialismo fue arrinconado. Ningún país lo
pregona, menos lo concreta, pocos movimientos lo enarbolan. El capitalismo es unánime. El pensamiento
Socialista es condenado al olvido, al, había una vez, al silencio sepulcral.
Sin ese
pensamiento que guíe las acciones, que señale el camino hacia el encuentro del
humano con su condición humana, el homo sapiens, la Humanidad, la vida, caminan
hacia la extinción, la guerra la contaminación consustanciales al capitalismo
la condenan.
Venezuela ¿fue?
El último intento por darle concreción al pensamiento amoroso. Pocos lo
entendieron. Sin embargo, el capitalismo, los imperialistas, que como decía el
Che, tienen fino olfato para detectar a sus enemigos, si entendieron el
potencial del pensamiento y la acción que aquí emergía. Asesinaron a Chávez, lo
crucificaron, y asesinaron su legado. Ahora intentan enterrar a su pensamiento.
Al Socialismo.
El pensamiento Socialista, está execrado, no se oye mencionar, hasta la palabra es anatema. Lo cambiaron por "Transformaciones", con ese camuflaje que deja ver su cola con punta en flecha, pretenden esconde su condición traidora. Se persigue con sordina a veces, otras abiertamente, al pensamiento socialista. Pocos lo recuerdan. Da pena, tristeza, pero también coraje para continuar la lucha.
Con la pérdida
del ensayo Socialista de Chávez, el capitalismo volvió a imponer su unanimidad
planetaria, la Humanidad sigue su camino hacia la extinción. El reflujo de las
masas es brutal, la manipulación que borra la meta Socialista, es feroz y
exitosa. Solo queda, por ahora, mantener la llama encendida, la chispa atenta,
para detectar, propiciar el retorno del Socialismo, de la concreción del
pensamiento amoroso.
Chávez volverá
pues es la demostración de que el pensamiento amoroso es una utopía posible, Chávez
la concretó cuando creían que todo estaba consumado con el capitalismo. Chávez
vive en esa idea inmortal.
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